El Viernes, 19 de Septiembre del 2.014 la poetisa llegada desde el Finisterre; allá donde nace el inmenso y misterioso océano, Branca Vivela, presentó su poemario: Me diste la tierra. Fue en el ateneo barcelonés, en los actos poéticos que programa El Laberinto de Ariadna, presentó Pura Salceda y hablaron de la obra: el autor del epílogo Carles Duarte y el poeta Joan Kunz. Breves y muy buenas la intervenciones de los presentadores y Branca Vivela, estuvo genial cuando explicó el como, el porqué de su actividad como escritora y poeta.
Joan Kunz, Branca Vivela y Pura Salceda |
El título y la entrada del "Blog" resumen la intervención de Branca Vivela: "Me diste la tierra", título del libro.....Mi mirada observa la inmensidad oceánica. Nos habló del mar, de su influencia, de su atracción, de su parte repulsiva, de la generosidad del océano porque da subsistencia y vida, de su fuerza, de la atracción lunática de las aguas saladas, de la necesidad de zambullirse para amar desesperadamente al piélago..."Deseo ver la playa de la catedrales" y su encuentro, ese momento en que Branca Vivela tomó conciencia de su poética en las entrañas de sus vísceras.
Carles Duarte, Joan Kunz y Branca Vivela |
Me llamó la atención una de sus aseveraciones: "Me prohibieron escribir"..., esta afirmación hizo que yo interviniera en el debate: ¿Quién te prohibió escribir?..., contestó...Y yo, solo puedo decir; porque lo he sentido en mis propias carnes: Que es un sopapo en el alma del poeta, vivir en un medio hostil a la necesidad de escribir o hacer obra propia creativa. Si esa prohibición es en el periodo de formación de un adolescente se le puede truncar toda una vida artística y si parte de la persona que en teoría te ama y que comparte el arte del ayuntamiento, no queda otra, o tu con tus miserias, o yo con mi alma abriéndose al mar.
Como Branca Vivela, yo, también he visitado la playa de las catedrales, en marea baja que es cuando se goza en todo su esplendor. Tenía 52 años cuando pisé su arena y observaba lejano las aguas saladas del Cantábrico...¡Me puse a corretear como un cachorro juguetón!...En esos momentos olvidé que había tenido una experiencia de marinero, que había vivido meses y meses entre el oceáno, el sol, nubes pasajeras y la pálida luna nocturna...solo pensaba en correr, jugar entre las moles de arenisca y ponerme a recitar poemas salidos de mis vísceras.
El orvallo
el orvallo refresca mis pómulos,
Mi alma duda
¿A dónde voy?
en Agosto
mañana fría, gris
costa lucense
Cantábrico encabritado
verdes turquesas en sus aguas.
Sal,
mar...
...fuerza femenina.
Abro mis ojos
mis manos tiemblan ¡Estoy enamorado!
acaricio al asturcón de mis delirios
y en frente tengo a la playa de mis sueños.
Catedrales de arenisca
fuerza
mucha fuerza
sombras lúgubres por los recovecos,
conchas inverosímiles
¡Pasión!
¡Alegría!
¡Ensueño!
Soy hombre
soy mujer
poeta andrógino y onírico.
El varón penetra
y tiene fuerza para ser penetrado.
La luna es femenina
y la mar
el océano fornica con Selene.
La playa de las catedrales es ambigua...
...el poeta, la poetisa y la poesía
son: agua, sal, arena, luna = ambiguos.
Este poema ha sido escrito "A vuela ordenador" inspirado en la tarde poética vivida en "El Laberinto de Ariadna", 19 de Septiembre del 2.014.
-Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-
Las fotografías son de: Domingo Sánchez Castello
Hermoso poema en donde mi astur, suave, dulce, penetrante y húmedo orbayu se hermana y trasmuta con el galaico orvallo.
ResponderEliminarEnhorabuena