Se precipita el espíritu
oscila una realidad irreal
esa precipitación hacia un ruego impreciso
rogar
una templanza necesaria
cuando el caos brama
ese animal de cornamenta visible
donde las hormigas fustigan los pinchantes pitones
el caos explosiona
el ser misterioso columpia su zozobra
abre los ojos desmesuradamente
los cierra
abanica a la nerviosa templanza
suspira mirando al horizonte
ruega a Dios
que su meditación sea un sueño de esperanza.
Cerrar los ojos
y soñar
palpitación onírica
ubre misteriosa
chorro de leche virginal
alimentando la espiritualidad de Bernardo de Claraval
oscila el Cister
cantan salmos quetzales amoratados
las golondrinas plateadas seducen a los halcones verdes
los corceles galopan por llanuras incendiadas
los perros asilvestrados muestran sus mandíbulas
un monje cisterciense en su celda se asusta de la pesadilla
despierta
escribe un poema
y abandona el convento.
El zorro se esconde entre la maleza
está aterrorizado
inquietante raposo
intuye
olisquea
al verraco jabalí de colmillos afilados
a lo lejos siente los aullidos del lobo
el raposo zorro no emite ni su jadeante respiración
gruñido feroz del jabalí
el venado soñador pace con gozo
entona salmos de aleluya sorprendido
intenta huir danzando al viento
pero los colmillos del verraco se adentran en sus intestinos
el raposo sonríe con satisfacción
se acurruca en la maleza escondido.
Vídeos auto grabados con la cámara del ordenador por: -Joseba Ayensa-.
Poemas y textos poéticos:
-Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-