El deambular se puede transmutar en el estallido de las sienes
cuando el pensamiento oscila
entre lo que se debe hacer o no hacer
en lo que deben de transmitir las sensaciones
predominando las del alma propia
en algunas ocasiones las ajenas
al final chocan
y la zozobra sale a navegar
por un piélago encabritado.
Los pelícanos dejaron de revolotear los mares
las hienas acosaron a los tiburones martillo
los elefantes barritaron salmos gregorianos
Bakunin defecó en el meadero de Duchamp
Stalin lamió las nalgas de Hitler
esos jilgueros entonando misereres alucinatorios
las lombrices socavando los cimientos de un castillo Wagneriano
Dalí disfrutando de la pompa y ceremonia de un concierto musical interminable
y un gran océano palpitando libertad de pensamiento.
De madrugada con obscuridad nocturna
es inquietante observar
a las gaviotas lombricear en el césped para alimentarse
es un deseo tomar una azucena para columpiarse con la virginidad espiritual
pero los cimientos del alma se derrumban
para obtener un placer sin paragón
los poetas terminan agarrando azucenas rojas
esparcen gotas de sangre para las gaviotas
el placer sexual se impone
la virginidad queda coronada por un orgasmo entrecortado.
Vídeos auto grabados con la cámara del ordenador por: -Joseba Ayensa-.
Poemas y textos poéticos:
-Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-
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