Ecce Homo
he aquí el hombre
en soledad inquietante
este es el hombre que cabalgará entre nubes ardientes
ardientes por la locura de amor universal
caer en muerte para enaltecer la vida
sangrar consumido por látigos
resucitar para alabar al misterio del horizonte
ese cadáver
ese espíritu divino que resucitó a la eternidad
me permite día tras día
pasear entre senderos
observar sus templos de libertad contenida
escribir
seguir diciendo versos.
Iniciando el juego del no jugar
jugar a rodear el misterio
ese juego encabritado que no termina de encabritar
las palabras juegan a falsear
falsetes en las cuerdas musicales juguetonas
el horizonte luce con claridad
palabras precipitadas al horizonte
se van transmutando en poesía
que juego Dios mío
el poema es un jugador absurdo
de ensoñación meditativa.
El día de las azucenas negras
el sol riela por sus terremotos ardientes
el océano salpica vibración atemorizada
el gurú negro sonríe
va ataviado de tonos verdes
enamora a las ingenuas brujas
se inicia el aquelarre de las incógnitas
brujas babeantes de admiración
por el supremo de la oscuridad pueril malversadora
desprestigiado narizotas
danza un teclado de pavoroso poder
el aquelarre se rompe en mil pedazos de llamaradas inverosímiles
el sol se aleja enoja
vibra con fuerza universal
terminará aniquilando
al oscuro ser soberbio.
Vídeos auto grabados con la cámara del ordenador por: -Joseba Ayensa-.
Poemas y textos poéticos:
-Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-