Dos varones
hacen revolotear sus sueños
entre suaves sábanas de algodón
el tálamo de caoba cruje con sus alocadas embestidas
dermis acariciadas
plumas de un quetzal los envuelve
meditan sobre la transcendencia del amor
cantan salmos a un profeta judío que alumbró el amor universal
la cruz la culminación de su sacrificio
varones temblantes
despiertan unidos
se miran a los ojos
ofrecen nardos y tulipanes
al treintañero judío
que desemboca en luz universal.
He soñado que había escrito un poema
no recuerdo sus letras
ni sus versos
quizá sea este mismo que estoy escribiendo
se lo quería leer a Jack Kerouac
una vez y otra vez
lo olvidaba
entonces me ponía a cantar una canción de Bob Marley
pero me era imposible hacerlo
y de mis cuerdas vocales
surgía el amor paz y flores
hippies hirvientes y libres
llegué a transmutarme en un apóstol sin nombre
paseé con otros tres apóstoles de Jesús de Nazaret
disfrutamos de Emaús
y de la aparición del cristo luz
resucitado.
Desde la obscuridad con una luz cisterciense
se inicia
este cantar entrecortado
arropado por un horizonte perdido en los aledaños de la cúpula terrestre.
magnificencia
de una imagen altiva
la del poder místico cristiano
misterio de encrucijada realidad
una labor de poeta temblante
alzando la voz musical
hacia un gran hacedor
construido en hormigón armado piedra
cantar inquietante
cister solitario reflexivo
orgullo cristiano abierto al mundo que le rodea.
Vídeos auto grabados con la cámara del ordenador por: -Joseba Ayensa-.
Poemas y textos poéticos:
-Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-