martes, 12 de febrero de 2019

JOSÉ PAREDES en la galería: Arancha Osoro

                                                               GALERIA
                                                          Arancha Osoro
                               C/ Ventura Rodriguez, 6 - 33004 Oviedo (Asturias)
                                                        Exposición actual:
                                             Escenarios de incertidumbre
                                                         JOSÉ PAREDES
                                               (8-02-2.019 al 10-03-2.019) 




         El Viernes 8 de Febrero del 2.019, en una galería de Oviedo; Arancha Osoro, se inauguró la exposición pictórica Escenarios de incertidumbre del pintor asturiano José Paredes.




      No fui a la inauguración. Hoy Lunes, por la mañana he querido disfrutar de ella, he encontrado su calidez, tonos ocres, rojizos y esa irrupción de azul para plasmar el frío del horizonte asturiano fornicando con el emblemático mar Cantábrico. Efectivamente son; escenarios de incertidumbre, un juego tridimensional como homenaje al renacimiento, esas perspectivas compuestas en diagonal para adentrarnos en un surrealismo, en una realidad mágica; que a mi particularmente tanto me gusta.
     A José Paredes no le conozco personalmente, como tampoco conocía su obra. Me levantaron la curiosidad; sus colegas pintores: Nani Kulaski, Rafael Arroyo y Lourdes Mieres.
    Al observar su obra, me recuerda a ese surrealismo que tanto me apasiona al componente de “Dau al Set”, Joan Pons y al maestro asturiano Aurelio Suarez.
    Son creadores de arte que ven mas allá de la realidad que los envuelve, unos lo consiguen con la imaginación innata, otros meditando y otros jugueteando con hierbas o infusiones psicodélicas.
    Es una delicia visual observar los escenarios con ese ser, ese personaje que se adentra en ellos, que nos observa con inquietante mirada y telepáticamente nos dice: .- Sois una incertidumbre.







         Crónica poética y reportaje fotográfico de:
                                    -Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-

        1ª Fotografía bajada de la edición digital de: El Comercio




viernes, 8 de febrero de 2019

Manglar...Nacho González...POETA.





          He soñado que era un zamuro, que volaba por los llanos venezolanos, de vez en cuando revoloteaba sobre un punto determinado y caía en picado para atrapar a una pequeña iguana recién salida del cascarón y me la zampaba inmisericorde. Seguía volando hacia mi destino en una plácida jornada nocturna, diurna, cuando la luna enamora y el sol salpica con el sudor de un capibara, llegué a Morrocoy, a Tucacas, a Chichiriviche, al Caribe, al mini-archipiélago de cayos, al cayo Sombrero, formado por bancales de arena, alguna que otra palmera cocotera y el manglar, esa retorcida vegetación marina inundada en las pleamares y seca en la bajamar, aprovechaba la situación para cazar a los huidizos cangrejos violinistas y comer carroña de una cría de tiburón varado en el arenal.
         El manglar venezolano ha dejado de ser un paraíso, ya se ocupan los humanos en transmutarlo en ríos de hematíes y en goteros por donde el veneno de la cocaína entrará en vena para enloquecer a sus semejantes y contrarios.
       He despertado de sopetón, cuando en mi soñar he visto a un milico acercarse a mi; un simple zamuro, para encañonarme con su fusil de asalto.
      He bostezado, me he estirado con gozo plácido entre las sábanas y he recordado que tenía que escribir unas letras para felicitar la intervención poética en un manglar de Vetusta, a Nacho González.





           El Jueves, 7 de Febrero del 2.019, Nacho González, en el Manglar, C/ Martínez Vigil, 14 de Oviedo, presentó un recorrido poético; En tierras como esta.

          La presentación fue por parte de uno de los grandes poetas asturianos, Alejandro Céspedes, que después de nombrar a la mística, de fuerte carácter humano; Teresa de Cepeda Ahumada, dijo de Nacho, que era un hombre bueno, guapo, con pelo , un poeta profundo, social, claro, contundente en su poesía y filosofía. ¡Magnífico! Alejandro  en su disertación.
          Comenzó Nacho González a utilizar sus cuerdas vocales, de distinta manera en la forma, clara, contundente cuando se dirige al auditorio, sabe transmitir por su profesión; profesor, diría que la de un cálido maestro de secundaria para arropar a sus alumnos, para que lo entiendan. Cuando inicia el ciclo de decir sus versos; cambia de registro, sus cuerdas vocales se transforman en profundas, con un peculiar ronquido, un ronroneo único para hipnotizar con su buen decir a los oyentes.
        Hilvanó poemas, tras poemas de un ateo; como él dijo, pero de un gran misticismo. No necesita creer en Dios para transmitir sabiduría, pasión, energía, denuncia, zozobra ante la tragedia, alma universal. Habló del Talmüd, de esos treinta y seis hombres buenos que hay en el universo, cuando uno muere nace otro…No estoy seguro que lo sea, pero, creo que Nacho González es; no un hombre bueno de los treinta y seis, si no un gran poeta de la actualidad.

      Croníca poética de: -Joseba Ayensa (poeta-cantor.)-





                                     THE LAST FRONTIER

Yo recibí el encargo de velar por el fuego,
cumplí como se cumple con la vieja heredad,
como enseñan los códices de los antepasados.

Con él anduve errante preservando las brasas
por los desfiladeros donde aúllan los lobos,
por las verdes praderas donde muge el ganado
y aquietan los pastores el frío de la aurora,
antes de que los dioses impusieran sus leyes
entre el hierro y la fragua de los templos del odio
y arrojaran al cieno a los vencidos.

Desde entonces el crimen fue el oficio
y la perpetua noche su coartada.
He visto, laceradas, las pieles de los niños,
sus vísceras, aún tibias, asolando las gradas.
He sido condenado a vivir el olvido
como guarda el soldado las espadas del crimen,
bajo los aguaceros.

Tomad el fuego,
ya no lo necesito,
acercad a la hoguera las manos ateridas,
quemad todos los libros
que enseñan a vivir sin ninguna esperanza.

Removed las cenizas,
buscad en los rescoldos, entre el humo y las zarzas,
la esquirla que os ayude a vivir sin el miedo
en la última frontera.


           Poema original de: -Nacho González-